Que gusto verte de nuevo.
Tu y yo nos conocemos, ya nos hemos visto, he vivido en tu cocina, en tu oficina y en ocasiones hasta me has coleccionado.
Te cuesta trabajo desecharme y antes de hacerlo siempre lo piensas.
Físicamente soy atractivo y sobre todo muy práctico. He sido útil más veces de las que te puedas imaginar, y me has reemplazado te actualizo la información.
Cuando no me encuentras, me has buscado y he aparecido en algunos cajones. Y es entonces cuando te escucho gritar, "¡por fin, te encontré!"
Y es así cuando me colocas de nuevo en el lugar indicado, siempre visible, siempre al alcance, permitiendome cumplir mi objetivo.
atentamente:
IMAN PYGSA